MICRORRELATO:
Jacinta contemplaba con la mirada
pausada, como su marido manejaba las herramientas con destreza. El iba
transformando el bloque de mármol inicial en algo que de momento ella no intuía
en que acabaría siendo.
Percibía
cuando el golpe que parecía certero se transformaba en un error.
Se
necesitarían varios retoques para recuperar la trayectoria deseada.
Pero
con cada fallo el afán de de superación lograba que los relieves se
acrecentaran y las formas lograban alcanzar una expresividad realmente
impactante.
Ella, pensaba que la obra aún inconclusa
de su marido se asemejaba a “a todas esas obras” Ho proyectos de
vida que somos todos los seres humanos.
Los
golpes nos producen heridas y estas nos dejan cicatrices que van dando forma
modelando nuestra personalidad.
Nadie
queda indegne a la trasformación de un cincel y un martillo manejado con o sin
destreza.
Eloísa
24/10/ 2013
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Una metáfora de la vida. Una pincelada de realidad.
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