COMENZAR
Aquí
estoy de nuevo sentada delante de esta pantalla. Ha trascurrido todo el verano
sin darle palo a la tecla. Y ahora comenzar cuesta lo suyo. Es que aparte de no
haber escrito tampoco he pensado. Me desconecté tanto que ahora tengo que recargarme
porque me he quedado sin batería.
Yo
pienso que esto tiene algún sentido, de echo sé que lo tiene. El año pasado
fue, (el curso, mejor dicho), fue muy intenso, lleno de preocupaciones,
nervios, y otras zarandajas que me causaron un cansancio extremo. Algunas se
solucionaron por el camino, pero hasta que esto sucedió pasé muchas noches en
vela, tantas que tuve que poner algún parche para remediar la situación.
Creo
que necesitaba vaciar el enredo en el que mi todo yo se había llenado. Sigo
enredada, tengo que aceptarlo,” yo soy un enredo continuo “.
Pero
aquí estoy, dispuesta a comunicarme con todos vosotros. Yo necesito teneros
cerquita, al otro lado de la pantalla, de esta manera la luz que esta emite me
vigoriza, me renueva y me confirma que tengo una gente fantástica a mi alrededor. No todo el mundo puede decir
esto, yo soy afortunada al poder contar con todos vosotros.
No
puedo contaros cosas muy interesantes. No porque no quiera, sino porque de donde no
hay no se pueden sacar.
He
tomado el sol con cuidado, he comido sin mirar donde se iba acumulando. ¡Que
qué pena, siempre se coloca donde no debe¡!Fatalidad de las fatalidades¡ He dormido sin pastillas. Todo un logro…y me
he comunicado verbalmente con todo bicho viviente que caía cerca de mi alcance.
¡Todo un lujo¡
A
la vuelta, me he encontrado con una sorpresa maravillosa. Mi nieta Ashira,
¡hablaba¡ ¡Que alegría ¡ De verdad os digo que andaba yo un pelín preocupada
con el tema. Haber, tampoco era para tanto, pero con dos años y medio que no construyera
ninguna frase y pocos monosílabos, no me sonaba idílico el tema. Y en dos meses
mi peque ha pegado un cambio tremendo. Habla como una cotorrita. Es todo un
lujo oírla. Doy gracias a mi Dios por ello. Ahora tengo que recogerla del cole.
Ya el periodo de adaptación está
concluyendo y lo está llevando fenomenal. Ha llorado sólo un día un pelín pero
por simpatía con otro niño que berreaba. Que penita me dio “encogió sus
hombritos y las lágrimas, de a kilo resbalaban por su carita angelical. Lo de angelical es algo real no invención de la
abuela. Mi nieta Ashira tiene una carita como un angelito de esos que
contemplamos en los museos, “rubita, con
ricitos, y con unos ojos tan claros y transparentes que da gloria
mirarlos. Yo creo que la vida se debe
ver mucho mejor de lo que es desde ese color verde esmeralda de su mirada.
Hoy
hasta aquí he llegado. Otro día más y si
puedo mejor.
Con
todo mi cariño
Eloísa.
23/09/14