martes, 23 de septiembre de 2014

COMENZAR



                                               COMENZAR


Aquí estoy de nuevo sentada delante de esta pantalla. Ha trascurrido todo el verano sin darle palo a la tecla. Y ahora comenzar cuesta lo suyo. Es que aparte de no haber escrito tampoco he pensado. Me desconecté tanto que ahora tengo que recargarme porque me he quedado sin batería.
Yo pienso que esto tiene algún sentido, de echo sé que lo tiene. El año pasado fue, (el curso, mejor dicho), fue muy intenso, lleno de preocupaciones, nervios, y otras zarandajas que me causaron un cansancio extremo. Algunas  se solucionaron por el camino, pero hasta que esto sucedió pasé muchas noches en vela, tantas que tuve que poner algún parche para remediar la situación.
Creo que necesitaba vaciar el enredo en el que mi todo yo se había llenado. Sigo enredada, tengo que aceptarlo,” yo soy un enredo continuo “.
Pero aquí estoy, dispuesta a comunicarme con todos vosotros. Yo necesito teneros cerquita, al otro lado de la pantalla, de esta manera la luz que esta emite me vigoriza, me renueva y me confirma que tengo una gente fantástica  a mi alrededor. No todo el mundo puede decir esto, yo soy afortunada al poder contar con todos vosotros.
No puedo contaros cosas muy interesantes. No porque no quiera, sino porque  de donde no hay no se pueden sacar.
He tomado el sol con cuidado, he comido sin mirar donde se iba acumulando. ¡Que qué pena, siempre se coloca donde no debe¡!Fatalidad de las fatalidades¡  He dormido sin pastillas. Todo un logro…y me he comunicado verbalmente con todo bicho viviente que caía cerca de mi alcance. ¡Todo un  lujo¡
A la vuelta, me he encontrado con una sorpresa maravillosa. Mi nieta Ashira, ¡hablaba¡ ¡Que alegría ¡ De verdad os digo que andaba yo un pelín preocupada con el tema. Haber, tampoco era para tanto, pero con dos años y medio que no construyera ninguna frase y pocos monosílabos, no me sonaba idílico el tema. Y en dos meses mi peque ha pegado un cambio tremendo. Habla como una cotorrita. Es todo un lujo oírla. Doy gracias a mi Dios por ello. Ahora tengo que recogerla del cole. Ya  el periodo de adaptación está concluyendo y lo está llevando fenomenal. Ha llorado sólo un día un pelín pero por simpatía con otro niño que berreaba. Que penita me dio “encogió sus hombritos y las lágrimas, de a kilo resbalaban por su carita angelical. Lo  de angelical es algo real no invención de la abuela. Mi nieta Ashira tiene una carita como un angelito de esos que contemplamos  en los museos, “rubita, con ricitos, y con unos ojos tan claros y transparentes que da gloria mirarlos.  Yo creo que la vida se debe ver mucho mejor de lo que es desde ese color verde esmeralda de su mirada.
Hoy  hasta aquí he llegado. Otro día más y si puedo mejor.
Con todo mi cariño

Eloísa.
23/09/14