martes, 25 de junio de 2013

A MUERTO MIGUÉL DELIBES



Hace un tiempo escribí esto como muestra de amor a la forma de escribir de Miguél Delibes.
El me enseñço muchas cosas pero quizá la que más apreciaba era su fantástico castellano.
Un emocionado recuerdo a Él.

                A MUERTO MIGUEL DELIBES

Nació en Valladolid el 17 de octubre de 1920 y fallece el 12 de marzo del 2010.
Mientras estudia Comercio, comienza a colaborar en el periódico El Norte de Castilla, primero como caricaturista y luego como redactor. En 1946 se casa con Ángeles de Castro. Terminados sus estudios, obtiene por oposición la plaza de Catedrático de Derecho Mercantil en la Escuela de Comercio. En 1948 consigue el Premio Nadal (edición 1947) con su primera novela, La Sombra del Ciprés es alargada. En 1958 es nombrado director de El Norte de Castilla y se rodea de un equipo de periodistas progresistas (Manuel Leguineche, José Jiménez Lozano, Francisco Umbral, César Alonso de los Ríos, etc.). En 1974 fallece su esposa y, al año siguiente, pronuncia su discurso de ingreso en la RAE, con unas emotivas palabras dedicadas a ella. Se le ofrece la dirección del nuevo El País, pero declina la oferta. En la décadas 80 y 90 recibe los más prestigiosos galardones literarios en el ámbito hispano: el Príncipe de Asturias, el Cervantes, el de Castilla y León, el de las Letras etc.
Hasta aquí la breve biografía de este gran escritor. Ahora nos disponemos a resaltar sus valores humanos que fueron muchos.
Fue un hombre sencillo, gran amante de su familia, de su mujer dijo” que era su mejor mitad”, defensor del medio ambiente. Le encantaba el campo, pasear en bicicleta, cazar, observar la naturaleza y contarla magistralmente en sus novelas.
Desde luego sin lugar a ninguna duda fue uno de los mejores escritores en la lengua castellana, sabiendo manejar este idioma como nadie.
FRASES QUE ÉL PRONUNCIÓ EN DIFERENTES ENTREVISTAS.
_Debemos escribir como somos. Entre el hombre y el escritor que escribe no debe abrirse un abismo.
_”Yo entiendo que novelar o fabular es narrar una anécdota, contar una historia. Para ello se manejan una serie de elementos: personajes, tiempos, construcción, enfoque, estilo. A mi ver, con estos elementos se pueden hacer todas las experiencias que nos dé  la gana….todas menos destruirlas, porque entonces destruiremos la novela. El margen de experimentación es inmenso, pero tiene un límite, que se cuente algo”.
_Cada novela requiere una técnica  y un estilo. No puede narrarse de la misma manera el problema de un pueblo en la agonía (Las ratas) que el problema de un hombre acosado por la mediocridad y la estulticia, (Cinco horas con Mario).
_Una vez en posesión de la fórmula (técnica) y cogido el tono (estilo), lo difícil no es hacer una novela larga, una novela río, sino decir lo que queremos decir con el menor número de palabras posibles.
Desde hacía tiempo padecía una grave enfermedad que no solamente le minaba el cuerpo sino la mente, es por eso que él dijo “ que el escritor se murió antes que el hombre”, no se sentía capaz de escribir nada lo suficiente bueno. Le faltaba según él falta de concentración, interés y capacidad.
Lo primero que acudió a mi menoría al conocer la triste noticia fue como descubrí a Delibes. Encontré entre los muchos libros (por no decir muchísimos) de mi hermano. “El camino “y me cautivó por la manera magistral de describir el paisaje. Después de este seguí con otros muchos por ejemplo; Cinco horas con Mario, El Príncipe Destronado, Las ratas, Pegar la hebra, Diario de un cazador, La hoja roja, Madera de héroe, Mi vida al aire libre y el último El hereje (Un canto apasionado por la tolerancia y la libertad de conciencia).
El único premio que le faltaba es el Nobel, no sé si ahora que ha muerto se lo concederán, pero estoy segura que se lo merece más que otros que lo tienen.
Mi agradecimiento a Miguel de Libes por haberme proporcionado tantos ratos deliciosos y por haber expresado tan maravillosamente este idioma nuestro que es el “castellano”.
Eloísa



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