domingo, 26 de mayo de 2013

La mariposa verde y rosa (este si que es el cuento)



Ya me tenéis aquí de nuevo.

Ahora si que quiero incluír el pequeño cuento que les hice a mis nietas, sobre todo por que mi seguidora más fiel me lo ha pedido. Gracias Rebeca por estar ahí y leerme, es una delicia contar con tu cariño. Sabes de sobra que el mío por tí es igual o más grande.
Un beso ya va en marcha.

LA MARIPOSA VERDE Y ROSA
 Érase una vez que una mariposa, verde y rosa, visitaba el jardín de unas niñas encantadoras que crecían y crecían como los tallos de unas lindas rosas.
Las niñas la miraban revolotear con asombro y alegría y corriendo gritaban, ¡mamá,  mamá mira quien ha venido a vernos, la mariposa verde y rosa¡

Bueno, ¡que preciosa¡
¿Sabéis  la historia de las mariposas?
¿No? Bueno pues os la cuento, mientras merendamos.
Y dicho y hecho. La mamá  sienta a las niñas junto a la mesa y, con una dulce voz y con la mano entrenada para repartir papillas y otras viandas, comienza a contar la historia de las mariposas.
Mirad: las mariposas son ángeles  que manda Dios para que velen por las niñas buenas, que comen bien, que no pegan a sus hermanitas, que recogen su habitación cuando se van a la cama, las que comparten sus juguetes y dan saltos y saltos en la cama elástica hasta cansarse. Las hay de muchos colores. Pero las más bonitas son las mariposas verdes y rosas.

Las niñas escuchan con ojos de asombro y sus caritas de color rosa.
¡Que lindas caritas¡ De verdad son hermosas. Se dice  la madre toda orgullosa.

Mamá, exclama una de las niña con voz revoltosa, ¡se ha marchado la mariposa ¡
No te apures mi niña, estaba cansada de tanto volar, pero en cuanto duerma, volverá.
Y ahora nosotras también a descansar. A la cama mis niñas para que  mañana temprano podamos salir a dar los buenos días a la mariposa verde y rosa.

En unos momentos las niñas descansan. Una sonrisa se dibuja en su boca rosa. Estarán soñando con la mariposa, se dice la madre feliz y mimosa. Suspira  dejando un tierno beso de color verde y rosa.
Un susurro se  escapa de su boca. Dios  mió gracias por velar por mis niñas en forma de mariposa.

Kenya y Ashira son a las nietas que he dedicado este pequeño cuento

Eloísa

3 comentarios:

  1. Mi comentario.
    Es difícil comunicarme con vosotros si no me decís ni mu, pero como lo que me gusta es escribir, lo seguiré haciendo. Un beso muy grande para todos,

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    1. No te angusties por los comentarios. (Aunque tienes razón, todo sea dicho de paso ;)) Escribir, escribir y escribir. Los que aprecien lo que haces de verdad, de una forma u otra, estarán ahí. (Aunque, si alguien se anima a comentar será bienvenido!! para quien se de por aludido!! jaja)

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  2. Me ha encantado Sol de la Ventana! Las gracias te las doy yo a tí por escribir, por estar ahi, y por ser tan sencillamente genial. El cuento es precioso. Deberías probar a escribir más. Tiene un toque especial.
    Un beso bloguera!

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